jueves, 27 de octubre de 2011

Saludo

Hablando de adictivos naturales, y en mañanas de un vaho pegajoso, inmundo, cuando a menudo se le arriman, se amuchan porque tienen que, entonces sucede que sus relaciones humanas no concibieron espejos, y en un semblante turbio se dibuja un resbalón en el cementerio, una vieja canción de boliche, o algún grupo de discapacitados cortando la avenida principal.
Sonría, lo estamos filmando.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Bestia


Te quiero bestia
Sin espejos
Al sol de los mortales
Al acecho de una sombra escasa
Cosiendo arañas
Rezando al mármol

Te quiero bestia y sin brazos
Con bosques vigías
Con poses de halcón
De caricia inquina
Y a la espera de payasos
De sonrisas con dolor

Tu altar tibieza
En la proximidad de los mimos
Toxina en los cuadros
Y en historias húmedas
Volver a ser la bestia tragasueños
De fantasías acabadas contra la pared

Maxi Sack
10/09/2011

viernes, 2 de septiembre de 2011

Estereoscopia



Tres delfines en la mar
Uno atravesado
 Mirada al frente
Que se mira lateralmente

Saltos quietan al brumar
Bisonan luces atardecidas
De caricias preferidas
Seis delfines en la mar

Y hay solos en el oleaje
Ocultos juntan coraje
En otro rincón demente
Que esta noche piensa aclarar.

Maxi Sack
02/09/2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Encastre



Armónico mayor
Anhelos de plástico sobre plástico
De maderitas y botones
Amores a color

Alba azula
Cielo estampe
Verdes espejos al sol
Espuma el alma, acuna.

Y sorbe la esperanza,
Llanto multicolor
Y calma entre la almohada
Y caricia de león

Blanco manso
Arrullador
De mis tímidos fantasmas
De este mundo agrupador

Orden puro, mi amor
Pasaje natural
Entre tus finos cabellos
Entre tus ojos

Mi menor.

Maxi Sack
29/08/2011 

martes, 16 de agosto de 2011

Peligro



Puente viejo, cansado,
puente al ras del piso,
al vuelo inerte de los sueños.

Aquel puente intruso entre la gente,
Frío
que no lastima
en una ciudad que no es esta,
a calle cuesta
arriba,
noche familiar.

Camino con mi vida
cuadra a cuadra,
y al acecho de los baches,

nadie levanta la cabeza,
asienten en silencio el peligro
y caminan así, en harapos,
con el pelo duro,
sombríos en la ciudad,
y a pesar de si mismos,
y de la sombra que intercala las veredas.

A espaldas de
                         hoy
camino con la precisión justa,
el miedo a flor de piel,

los veo venir, me huelen,
se van,

nacen en cada esquina,
detrás de cada paraíso
al costado del camino,
no tienen rostro ni ocupación,
prófugos de todo oficio
pasan golpeándose los hombros,
y hay algo bajo el agua,
en esta noche,
en este barrio. 

Más a prisa que el mundo
Entre sacos y mochilas
Paso a paso,
Bajando al río
Vértigo Francia
A media luz, te escucho
Esa caricia,
nítida sobre el sueño,
en el río

Un coro altruista llora,
escriben la tierra,
monumento celestial.
Ha muerto, refugiado
en el mástil,
lejos, en la urbe,
silenciada la voz,

Y tapado en agua
decora la postal,
delfín en movimiento,
acuarela del olvido.
Y entre el oleaje
te escucho.
y hablamos tanto
que se yo,
sólo tu voz mansa y tibia
en el cemento de aquel puente,
sólo aquel escudo sonoro
a través de la muerte.

Maxi Sack
17/08/11

Con el alma afuera


Agua pura, alma afuera,
al desnudo del suelo, con la frente arriba,
y la esquina del invierno,
el otro lado del colchón

A través de los vidrios
azules de espanto
de espera
de grito pelado a la cordillera

Cuando cae la carne,
alma afuera
resúmen otoñal
sonrisa desbocada

Con los velos afinados
alentados cocodrilos
y feroces, y dormidos
y este canto de altamar

A tus dientes distraidos
al amor de enredadera
en palacios, casa ajena,
en los peces que concibo

Elucubre en la sombra
fugaz en la albura
mansedad certera
yo te siento, mi amor...


Maxi Sack
10/06/2011

Instantáneas Nocturnas














En su colchón de lodo
el hocico frío

chancho duerme

con agua que
cae a la mar
de veneno,

combate lateral,
despierto de luz,
camino de espinas,

la tierra lo abraza,

chancho vuelve
restando días,
con azul de horizonte,

ojos de héroe.

Maxi Sack
01/5/11

martes, 9 de agosto de 2011

Quema

La ropa al sol
El matecocido de la tarde
Miles de domingos anaranjados
Bajo su voz
Alta en Mendoza,
En los rieles de la San Martín

Poemas viejos, guardapolvos
La rodilla, puerta verde
De vuelta al cole,
Días de lluvia
De sol en la mirada,
De mimo caliente en la cama
                 
Abrazo de heroína,
Que cala los huesos
Que mañana
Que cava en recuerdos
Que no está
Que macana
¿Que, ma?

Maxi Sack
09/08/11

miércoles, 25 de mayo de 2011

Nubes Negras

Tuvo suerte en la caída,
no está del todo roto,
aún siente el ultrajo del tiempo,
                 como si hubiera podido mirar
la claridad de las ciudades.

Pensó que toda esa saliva,
esos minutos previos al ring,
                                  a la cafetería,
que si ahora se le nubla el corazón
                    es natural,
no hubiera podido mirar el horizonte,
ahora negro y amarillo.

Tuvo suerte en la tabeada,
los escombros caen a su izquierda,
                                en el charco
de sueños,
una autopista directo al colchón,
y el vértigo de la caída
presente.

Pensó que la cura y la espera
que la caída, sangre negra
que la muerte
de papel
que sí puede mirar.

Maxi Sack
25/05/11

lunes, 16 de mayo de 2011

Tiempo

paso al ogro de los bares,
centinela del impuesto,
piel tersa de miel,
de habano perdido,
separado de la mar
y cayendo entre rieles
al abismo

taza rota entre los pies,
acuarela en el olvido,
ya no adornan la pared,
ni revelan ese amar
de frutos verdes
y atardecidos

grelos mustios pintan hoy
cantos en cinco sentidos
y una tarde de recuerdos,
cara y cruz de lo perdido,
grito impune entre los sueños,
claro, como un niño dormido.

Maxi Sack
15/05/2011

martes, 19 de abril de 2011

Viejo Vagabundo

Me postro ante vos
Con la espalda leprosa
Mi reina del norte
Luz de remanso
Más bajo que el sudor
Que mi virtud en harapos
Te escalo desde las piernas
¡OH! Diosa de mármol

Con que gracia derramas
Tanta vid a mi pueblo
Un largo bosque de enanos
De savia pedigüeños
Vengo hoy a sorber
Los brotes de tu sexo
O a mirar en derredor
De tus farolas en invierno

Desde lejos, agazapado
Con el corazón en silencio
A la espera de tu voz
Dulce clamor eterno.
Si no me matas hoy
Dueña de mis inventos
Con lúgubre tenor
Devolveré mis versos.


Maxi Sack
19/04/11

lunes, 11 de abril de 2011

Toc, toc

Hombre cuesta abajo,
que viejos estamos

Los brazos
quebrados.
Regada la memoria

Que viejos están
los pisos
verdes y
manchados
de sudor

Aún lúgubres las risas,
aún tibios
los pasos,
Cuando vuelve la voz
Al vidriero
Al colchón
Al cenicero

Que viejos, que
Azules
los parques
quebrados con
viejos recintos

Cuando echados
los dados
Cuando echados
los dados
se rompen al azar.

Maxi Sack
06/04/2011

domingo, 27 de marzo de 2011

Duermo solo

Esta noche
Ni un brazo leproso
No me salves
No me tires los pies

No vuelvas a cenar
Esta noche duermo
No me muerdas la ventana
No me apagues la luz

No me invadas desde abajo
Cierro las fauces
No te salgas de las sombras
Ni cruces el umbral

No me salves
Duermo solo
No te caigas en la noche
Ni al amanecer.

Maxi Sack
26/03/11

lunes, 21 de marzo de 2011

Despoema

El señor es mi pastor, nada me falta

Sabe él todo lo que pasa
Cuando busco trabajo y me ignoran
El señor tiene un plan para mí
El faso y el alcohol a toda hora
La miseria en mi familia y en mi casa,
Y la educación que no pude recibir

El señor es mi pastor, y algo me falta

Él sabe de su iglesia abundante en riqueza,
De la justa vida que nos toca vivir,
Cuando la muerte me besa como ensueño
Tras el maltrato que recibo al mendigar,
Un poco amor entre la peste y la pobreza,
Un trabajo indigno para subsistir

¿El señor es mi pastor?

Soy tu oveja esquilada en invierno;
Con los ojos como cielo, rogando
Piedad para mis cuatro hijos,
Que en este mes no puedo alimentar;
Cuando tus súbditos me mandan al averno,
Por ganarme la vida culiando.


Gracias Dios mío

Jueves de Misa

El dice que
   pone un pié
                 dentro de su casa,
                 cuando sí entra
escondido de sí mismo
a esos lujosos lugares
camina erguido
                       y con un breve compás saluda
está solo en el recinto
       solo en la ciudad
       solo entre su ropa
               su orquesta ausente
nadie lo llora.

la música llega
               para romper los bancos
desde arriba hasta su cabeza
                   lo hunden
los abrazos y caricias
              suaves respuestas a
su hemorragia interna
                  su sangrienta verborragia
     plegaria de hombres solos
                 en recintos vacíos
en ciudades desiertas
                    desnudas

los espasmos le arrugan la ropa
      se arruga y se agacha
           le cuesta arrodillarse
ya no tiene piernas
     no tiene ropa
          está solo

Lo abrazan las grietas de
                un pasado estéril
       se dobla
       se agacha
desnudo
                       solo
Maxi Sack
11.03.2011

Clamor de los Ciegos II

¿Por qué no me dices de una vez, Marina, a qué se debe tanto misterio? Le pregunto en la justa mitad de noviembre, ¿Cuesta tanto decirme?
Quedate tranquilo, me contesta, tu plata va a estar, no seas ansioso.
¿Qué hábil tarea se esconde en esa salida?
No la veo, ese día la niego, como lo he hecho siempre, pienso, otra vez negada su réplica inexacta en mis respuestas, escuetas, negada con impunidad a través de una ventana con barrotes blancos y azules, en la más violenta de las cárceles.
Alguna coincidencia cósmica y desastrosa nos despide, y lo lamento.
Ella me conoce, intuye que me devoran otras historias, yo la conozco, en algún punto de toda esa niebla la reconozco, está siempre ahí, después de la mordida a la altura del pecho, después de la presión y de los golpes, en su intolerable mirada de cuadro roto, de sus aflicciones viscerales que caen sobre mi, como brisa mal parida, tanto como el tiempo que se abría paso entre mis frondosas pestañas, el destino de los ciegos.

Durante esos días estaba ocupado, siempre lo estoy, mis ocupaciones rozan la improductividad, dicen, a esta altura esa declaración carece de sentido para mí. Una señora necesita mi ayuda, otra, con mayores problemas y desde muy lejos me pide cosas que no encuentro a mano, me reclama suyo, en ese momento lo soy.
Marina espera prudente, está acostumbrada a ser la segunda sin aceptarlo completamente, de la boca para afuera, la tercera si me cuento, éste orden no altera el producto, mis nuevas órdenes tampoco pueden. Sabe que me voy, cargando sus miedos, también en mí, y los míos,  entraba todo  en la maleta, la condena prematura, mis pesadillas. Podría haber sabido que me ahogaba, y no se lo he dicho ¿Lo sabrá ahora?

La cadena se empezaba a romper hasta llegar a su última relación, no podía ver a través de la niebla, nadie lo hace ni lo termina de hacer. Piso en falso, una baldosa se hunde de un lado y me eleva por la mitad, llego a la altura necesaria de mis males, estoy mareado desde allí, una orgía caníbal se desata, me distrae de Marina y sus pedidos, su nombre ahí, tapado por el barro del deber, un adorno entre toda la agonía, de caricias corrosivas, otra distracción.
Estoy lejos, Marina, estoy bien, todos aquí lo estamos – le digo – no me llames, yo te aviso.
Disparada la última mentira me avoco a planear en la tempestad, entre las mordidas de rayos, la desesperación se hace alcohol en un bar decadente, con gente que sale de las paredes llevándose una película de su imagen, dejando al descubierto la verdad de los ladrillos comidos con sal, por el llanto de lobos en celo, de las putas de farmacia, se hace sangre dura que estampa las llagas, para después explotar en el fracaso de una empresa utópica, y de la redención de los errores que marcan vacas moribundas en mi camino. Estoy lejos Marina, más lejos todavía, la gran ciudad aclama mis pisadas, me ensucia en una marcha que no me va a devolver en un solo pedazo. Lo sé, mi distancia se justifica ante los ojos que no han visto la luz del amor por encargo que venía, devorándose las vías, llena de bostezos, de grietas que ninguna magia puede atender.

Ay mi negra ¿A qué arrecifes te han llevado tus delfines?
Alfonsina en el mar del complot del universo, no he pedido mi último deseo, el agua entra por las ventanas, cae desde el techo como una maza, entrando sin llamar a los verdes pórticos de tus anhelos, insurrecta, lasciva, estoy atado aquí, herido de mis guerras, en el polvo de mis huesos.
¿Cuántas veces le callaré al viento tu silencio?
La brisa de esta noche veraniega ha trepado por las sábanas de tu cama, alguien duerme eterno en tus entrañas, en tus manos temblorosas de impotencia, con la ingratitud de tu sueño dorado. Ay Marina te reconozco en esta almohada que mi sangre moja, mis ojos se calientan cuando huyen las palabras, de este circo de rayados, como supe huir del peso de tus brazos sobre mi espalda. Mi estrella fugada, hoy vuelvo a vos como las voces a batir la noche.

Clamor de los Ciegos

Alguien se acuesta en mi cama,
                            Alrededor de mis piernas.

¿Es acaso el viento empujando la sábana contra mí?

Una rata enorme arruga la sábana, del otro lado
                                      La contratapa de mis deudas.

Me levanto mareado,
                             Hace una hermosa noche de verano,
El cielo enseña su cara más rosada,
                                                    Y  gélida.

      Me quedan pocos cigarrillos,

Cierto clamor en las hojas del paraíso envuelve la casa,
                                                   Antes de la tempestad,
                             De mi olor favorito.

Maxi Sack
1/02/2011